isla de kalsoy ruta por las islas feroe

 

EUROPA  ISLAS FEROE

Ruta por las Islas Feroe

Un nirvana en Escandinavia

 

Con cierto aire de asombro e ignorancia, responden mientras menciono que mi próxima ruta por Europa será a través de las Islas Feroe. Algunos, asocian el archipiélago a las severas goleadas que su selección amateur de fútbol, recibe año tras años por equipos de renombre en las diferentes clasificaciones para torneos europeos, e incluso a nivel mundial. Por cierto cada vez menos exageradas.

Otros, oyen tambores de guerra, toman el cuchillo entre los dientes y de forma insegura, destacan que se trata del arcaico lugar donde cada año, sus aguas se tiñen de sangre y en sus playas yacen centenares de cetáceos “asesinados” de forma “masiva y descontrolada”. Asunto éste, sobre el que he aprendido muchísimo durante mi viaje y acerca del cual, convendría reflexionar en detalle y destacar algún que otro matiz de importancia para comprender la cuestión.

Pero para ser del todo justos en el asunto, y es que no me las quiero dar de “listillo cultureta”, reconozco que un par de lustros atrás, también yo me encontraba entre aquéllos quienes no lográbamos situar este singular y desconocido país sobre un mapa de papel.

Todo ello, comenzó con motivo de una interesante entrevista radiofónica que tuve la fortuna de presenciar, donde el entrevistado destacó algunos interesantes aspectos sobre las costumbres y excelentes paisajes en el país. Fue entonces, cuando mis dudas se comenzaron a disipar, y donde comencé a sentir una profunda curiosidad y deseos de viajar hasta este lugar.

Tras visitar Islandia en el año 2015, debido a su cercanía y algunos aspectos culturales que guardan una tremenda similitud, el profundo deseo de conocer el país comenzó enérgicamente a remover mi conciencia. Las mariposas revoloteaban en mi imaginación y explorar las Islas Feroe, para entonces, se había convertido en toda una prioridad cuya oportunidad que se acababa de presentar, ni por asomo pretendía dejar escapar.

Pero creo que ya es momento de profundizar en el tema y así poder entrar en materia. ¿Qué son, y dónde se encuentra en verdad las Islas Feroe?. Pues bien, las Islas Feroe son un Estado independiente, que se encuentra legalmente vinculado a la Corona Danesa mediante un estatuto algo complicado de comprender. Su conjunto se encuentra formado por 18 islas de origen volcánico, de las cuales tan solo una de ellas se encuentra sin habitar. 

 

mapa de las islas feroe pasaporte nomada

 

El desdibujado conjunto de islas que constituyen el país, se halla ubicado en el Océano Atlántico Norte, formando un triángulo imaginario entre Islandia, Noruega y la costa septentrional del Reino Unido, lo que conocemos hoy por Escocia. Aunque el país no pertenece a la región escandinava en el sentido más estricto del término, por su población, que presume de una acentuada descendencia nórdica junto a los islandeses, forma parte de la llamada Escandinavia en el uso más extendido de su significado.

Su población actual ronda los 45.000 habitantes, cifra muy lejana a los más de 80.000 corderos que de forma incesante, mordisquean el pasto que reviste la estéril superficie que conforma el relieve del país. De ahí su nombre original, Føroyar, cuyo significado traducido al idioma nativo feroés es “Islas de Corderos”.

 

aldea de saksun en las islas feroe

 

Políticamente digo que su vinculación al reino de Dinamarca, resulta algo complicado de aclarar y por tanto de interpretar. Se trata de un estatuto similar al de Groenlandia, por cierto otro país que enérgicamente deseo visitar.

La Jefatura del Estado en las Islas Feroe recae sobre la Reina Margarita II de Dinamarca, aunque el país, cuenta con un parlamento propio manteniendo un estatuto de autogobierno, el cual fue firmado tras las invasiones inglesas llevadas acabo durante la II Guerra Mundial. Actualmente, Islas Feroe no se encuentra adherido al Tratado de la Unión Europea.

Dejando la política de un lado, entremos en detalle sobre los argumentos de peso, que al respecto me han convencido para venir hasta aquí. Y es que este gélido país bañado por las templadas corrientes del Golfo, constituye un edén para los amantes de lo inexplorado. Aquí, la gran ciudad, sus aglomeraciones y el turismo en masa quedan relegados a la inexistencia, permitiendo que sus innumerables cascadas, escarpados acantilados, fascinantes atardeceres y la propia naturaleza en sí, constituya la más activa, afamada y vigorosa de las protagonistas.

Sus pueblecitos de cuento, son formados por casitas de madera cubiertas con tejadillos de hierba. Las onduladas e inhóspitas carreteras, conducen a través de profundos fiordos hacia pequeños y antiguos puertos de nostálgico recuerdo, angostos desfiladeros quebrados por la fuerza del mar, o hacia neblinosas siluetas descritas por los antiguos faros carcomidos por el salitre y el temporal.

El improductivo terreno de origen volcánico que emerge desde Océano, propicia una flora poco diversa a base del maltrecho pasto rumiado por ovejas, cabras y corderos, quienes en ocasiones se parecen burlar de turistas y extranjeros. Tampoco hay árboles en el país, pero si un inmenso y variado ecosistema de aves marinas, que generalmente anidan junto a escarpados acantilados de una belleza sobrenatural. Por todo ello y mucho más, hemos decidido visitar este solitario rinconcito, tierra de corderos, antiguas leyendas y sagas de origen vikingo.

 

Qué ver en las Islas Feroe - Isla de Vágar

Primer día de ruta por las Islas Feroe

Desdibujadas entre profundos fiordos y abruptas colinas, el conjunto de islas conforma una compleja configuración cuyo mapa resulta difícil de memorizar. Además, sus enrevesados nombres y alfabeto derivado de lenguajes nórdicos, no facilita su comprensión.

Nuestra ruta por las Islas Feroe comienza en la isla de Vágar, ubicada al oeste, considerada puerta de acceso al país. Ella, acumula numerosos paisajes formados por angostos acantilados de una belleza fuera de lo común.

Al sureste de la isla se encuentra Miðvágur, una pequeña aldea de pescadores ubicada al fondo de un pequeño fiordo. Muy próximo a su iglesia, se halla el inicio del conocido sendero que conduce hasta la cascada de Bøsdalafossur, motivo por el que hemos decidido venir hasta aquí.

 

 

Ruta a Bøsdalafossur y Sørvágsvatn - El lago que se precipita por un acantilado

La ruta hasta Bøsdalafossur, debe ser una de las prioridades en cualquier ruta por las islas Feroe. El comienzo del camino, se encuentra señalizado por una rudimentaria cancela para evitar el paso de ganado. Desde aquí, entre borbotones de fango, turba, ovejas, arroyos, ovejas y más ovejas, el empantanado sendero avanza hacia el sur de la isla paralelo al lago Sørvágsvatn, el más grande del país.

 


Mapa y perfil de la ruta a ruta a Bøsdalafossur y Sørvágsvatn

En el extremo sur del sendero, se comienza a percibir la fuerza que entraña este vertiginoso lugar de verticales acantilados, donde cientos de aves anidan y aletean de forma incesante buscando cobijo. Sus aguzadas aristas,  invitan a jugarse el pellejo una y otra vez para despuntar la cabeza vacío abajo, e hipnotizarse con la furia del mar cañoneando el acantilado.

 

lago sorvargsvatn en las islas feroe

 

avantilados en el sur de la isla de vagar

 

acantilados en las islas feroe

 

acantilados de traenalipe en las islas feroe

 

Sørvágsvatn es uno de los lugares más conocidos en las Islas Feroe. La estirada laguna que zigzaguea de norte a sur en forma de lombriz, también es llamada Leitisvatn o Vatnið. Éste último sobre nombre, es por el que esta lacustre extensión de 3,56 km2 es conocida entre los habitantes de las Islas Feroe, lo que de forma literal traducido al feroés significa lago.

Esquivando ovejas, cabras y corderos, es posible ascender hasta la colina de Ritubergsnøva elevada sobre un acantilado de 376 metros de altura, el más prominente de todos ellos. Pero es desde la cima Trælanípa (montaña del esclavo), el acantilado más próximo a Sørvágsvatn, el mejor lugar para contemplar el lago y desde donde su configuración resulta estrafalaria y surreal.

Un “trampantojo” digno de los mejores ilusionistas habidos sobre el escenario. Parece magia, un paisajes de ciencia ficción o una estratagema que invita a la confusión. Pero la escena del lago asomado al mar sobre la pared vertical es tan cierta como real.

Sorprendentemente es imposible encontrar la más mínima indicación, una valla, un cordón de seguridad, escaleras o una pasarela de madera para caminar. La mano del hombre está fuera de contexto en este lugar.

 

que ver en las islas feroe lago sorvasvatn

 

sorvagsvatn en las islas feroe

 

vistas hacia sorvagsvatn desde ritubergsnova

 

Esta conocida ruta en las Islas Feroe, es coloquialmente conocida como Bøsdalafossur, el nombre que recibe la bonita cascada donde perece el lago y que se precipita sobre el océano. Hay que afinar la vista y asomar la cabeza sobre el precipicio para poderla apreciar.

Bien merece la pena sortear la rocas y buscar el lugar mas sencillo donde las piedras nos permitan cruzar sobre la catarata. Una vez en el lado contrario, cuidadosamente es posible trepar entre los peñascos próximos al acantilado hasta alcanzar un disimulado mirador que se halla escondido a continuación del cantil. Tras él, se oculta una hermosa escarpadura en forma de daga erosionada por la fiereza de la naturaleza.

El regreso hacia Miðvágur, es posible llevarlo acabo por el mismo sendero o bien hacerlo por un camino alternativo que discurre junto a la orilla del lago hasta la carretera número once que conecta con la aldea.

 

cascada de bosdalafosur en isla de vagar

 

cascada de bosdalafossur viaje a las islas feroe

 

acantilados en las islas feroe

 

Trøllkonufingur - El dedo de la mujer troll

Prácticamente conectada con Miðvágur se encuentra la aldea de Sandavágur, fundada en la era vikinga. Un indicador que reza “Trøllkonufingur” señaliza el camino que conduce hasta las proximidades de este impresionante risco elevado de forma vertical, conocido como “El dedo de la mujer Troll”.

Envuelto en multitud de leyendas, mencionan que la roca fue escalada solamente en una ocasión allá en el 1844, con el único fin de saludar al Rey Federico VII de Dinamarca cuando éste llegó a puerto. Tras ello y mientras el hombre descendía de la montaña, se percató de haber olvidado uno de sus guantes en lo alto del risco, por lo que decidió regresar para recogerlo. Nunca jamás se volvió a saber nada de él.

A través del sendero las vistas también alcanzan hasta la cara oeste del solitario islote de Koltur,

 

vistas hacia trollkonufingur en las islas feroe

 

ruta por las islas feroe islote de koltur

 

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Gássadalur y la cascada de Mulafossur

La isla de Vágar se encuentra repleta de sorpresa y paisajes de suma belleza. Posiblemente, se trate de la más impresionante en todo el archipiélago, un imperdible en cualquier ruta por las Islas Feroe.

Sørvágur, al otro extremo de la pista de aterrizaje, es el pueblo que concentra la mayor población en toda la isla, 1015 habitantes en el año 2011. Su aspecto portuario y relativamente industrializado, no invita más que continuar por la carretera que en dirección oeste, bordeando el fiordo Sørvágfjoður, llega hasta el pequeño pueblecito de Gássadalur, ubicado justo en el extremo occidental. 

En la diminuta aldea, formada por construcciones de madera con tejadillos de hierba, pude contabilizar un total de diecisiete pintorescas casitas. 

Es posible bordearla a través del sendero que asciende hasta un banco de madera orientado hacia la isla de Mykines, desde donde también es posible ver los llamativos islotes de Tindhólmur, compuesto por sus pronunciados cinco picos y Gáshólmur, caracterizado por el impresionante arco tallado sobre el cuerpo del legendario y aguzado islote rocoso.

Junto al acceso al pueblo, también reparamos en un curioso puesto de hortalizas orgánicas sin tendero. Dos cajas que contienen la recolecta puesta en venta y una pequeña hucha para depositar el dinero. ¿Acaso es necesario algo más para montar un negocio?

 

gassadalur en islas feroe

 

puesto de hortalizas en gassadalur

 

casas con tejados de hierba en gassadalur islas feroe

 

vistas desde gassadalur hacia la isla de mykines

 

islote de tindholmur desde gassadalur en las islas feroe

 

Junto a la aldea se encuentra la bonita e impresionante cascada de Mulafossur, uno de los lugares más reconocidos y fotografiados en las Islas Feroe. El zumbido del mar al chocar en el interior de las cavernas que moldean el acantilado es ensordecedor.

En días de tempestad, los fuertes vientos pueden hacer retroceder el chorro de agua acantilado arriba, ofreciendo un bonito espectáculo audiovisual.

Un sendero panorámico de tres kilómetros y medio que comienza junto a la aldea de Bøur, zigzaguea alrededor del pronunciado acantilado hasta el mirador de la cascada y Gassadalur. Este último, fue durante años uno de los lugares más apartados en todo el país. El camino, era el único modo que tenían sus habitantes para llegar al pueblo, hasta que en el año 2004,  fue conectado mediante el impresionante túnel que atraviesa bajo la enorme colina de Rógvukollur.

 

que ver en las islas feroe mulafossur

 

Viajar a la Isla de Mykines

El destino soñado

Desafortunadamente, la isla de Mykines fue uno de los lugares que no pudimos llegar a conocer, motivo por el que este inhóspito paraje, se ha convertido en el destino soñado para nosotros.

La maltrecha conexión en transporte pública entre esta pequeña isla, la más occidental de todas, y el resto del archipiélago, nos jugó una mala pasada e impidió que la pudiéramos visitar. Un poco más adelante, explico cómo llegar hasta la isla de Mykines y evitar contratiempos.

Pero, ¿qué es lo que podemos ver en la isla de Mykines?. Tras ver el sobrenombre con que he “bautizado” este pequeño islote de 10 kilómetros cuadrados y escarpados acantilados, te preguntarás si realmente merece la pena llegar hasta allí.

Para entrar en detalle, además de la decena de habitantes que residen en la isla, Mykines es poblada por la colonia más extensa de frailecillos en todo el archipiélago. Éste, es un motivo lo suficientemente importante como para tirarte de los pelos en caso de no poderla visitar, tal y como nos pasó a nosotros.

Pero Mykines, no es solamente caminar entre frailecillos, ni conocer la pequeña aldea que se halla en ella. Su apartados precipicios, esconden bellas formaciones exagonales de basalto y su historia, turbulentas leyendas de naufragios y catástrofes en el mar, las que envuelven la isla en un neblinoso misticismo muy especial. Concretamente en el año 1595, la totalidad de los trabajadores de la isla, unos 300 aproximadamente, fallecieron a consecuencia de una fuerte tormenta y en el 1667, el barco holandés Walcheren naufragó en las costas de la isla, de cuya mercancía se apoderaron los pobladores de la aldea.

Pero esto no es todo, sus verdes paisajes entre ovejas y colinas que suben, bajan y se entremezclan en el mar, son posiblemente de los más bellos en todo el archipiélago. En el extremo oeste de la isla, separado por un pequeño estrecho que es unido por una pasarela de madera, se encuentra el pequeño islote de Mykineshólmur. Aquí, se encuentra el faro de Mykines, construido en 1909, hoy una de las imágenes más reconocidas de este precioso país.

 

 

Cómo llegar a la isla de Mykines

 

A pesar de su cercanía a la isla de Vágar, una de las más importantes del archipiélago, Mykines es uno de los lugares más difíciles de alcanzar en las Islas Feroe, y posiblemente de Europa. Además de las escasas rutas de conexión, los inesperados cambios climatológicos hacen que la isla se pueda ver incomunicada, incluso durante varios días.

Hay dos modos para llegar a este bonito y escarpado islote colonizado por bandadas de frailecillos, pero hay que tener en cuenta un par de salvedades, a fin de evitar que las verdes praderas de Mykines se conviertan en algo imposible de alcanzar.

 

Cómo llegar a la isla de Mykines en ferry

Entre los días 1 de mayo y 31 de agosto, la línea de ferry nº 36 une diariamente de forma regular el puerto de Sørvágur con la isla de Mykines. El trayecto es de 45 minutos, y cuenta un autocar de enlace a Sørvágur desde la ciudad de Tórshavn. Fuera des estas fechas, el único medio posible para ir hasta Mykines es el helicóptero. En el siguiente enlace puedes consultar los horarios y tarifas del ferry.

 

Cómo llegar a la isla de Mykines en helicóptero

La idea de establecer un ruta en helicóptero entre Mykines y Vágar (la única existente), ha sido principalmente concebida para los habitantes de la isla, y no para los turistas que la deseen visitar. Prueba de ello, es que a pesar de disponer de un vuelo de ida y otro de vuelta al menos tres días en semana, a turistas extranjeros se les impide tomar el vuelo de ida y regresar en el mismo día. Ello, obliga al menos a pernoctar de forma obligada durante dos noches en la isla.

Pero es no es todo. En Mykines, no es posible reservar alojamiento a no ser que se realice a través de una agencia certificada. En el siguiente enlace de la web oficial de turismo de las islas Feroe, puedes consultar las agencias especializadas que ofrecen excursiones a la isla de Mykines.

Si no se dispone del tiempo necesario y se viaja entre los meses de mayo y agosto, la mejor opción de todas ellas es combinar ambos medios de transporte. Además, viajar en helicóptero permitir disfrutar de espectaculares vistas hacia colinas y acantilados desde el aire, sin duda una experiencia difícil de superar.

La compañía que fleta los trayectos en helicóptero es Atlantic Arways y conviene reservar los trayectos con suficiente antelación. En el siguiente enlace es posible consultar precios y horarios, así como reservar los trayectos.

 

 

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