
QUÉ VER EN GULLFOSS: GUÍA DE VISITA
Islandia en invierno tiene una forma muy diferente de mostrar sus encantos. Los paisajes se cubren de nieve e incluso algunas cascadas se congelan completamente, los días se acortan y, las largas noches de oscuridad, ofrecen la posibilidad de contemplar la aurora boreal. Es una época con mucho encanto, pero también con algunas particularidades que conviene tener en cuenta antes de organizar el viaje. Las pocas horas de luz, las imprevisibles condiciones meteorológicas y el estado de las carreteras son un hándicap a tener en cuenta. Por eso, viajar a Islandia en invierno requiere cierta adaptabilidad, aunque con una buena planificación combinada con cierta flexibilidad podrás disfrutar de una experiencia para nunca olvidar.
Antes de empezar:
- Elige bien las fechas: las horas de luz varían mucho entre noviembre y marzo.
- Limita las distancias: es preferible recorrer menos kilómetros pero hacerlo con calma y seguridad.
- Consulta las fuentes oficiales: antes de cada desplazamiento, revisa el estado de las carreteras, las previsiones meteorológicas y las posibles alertas.
¿MERECE LA PENA VIAJAR A ISLANDIA EN INVIERNO?
Viajar a Islandia en invierno puede convertirse en una experiencia maravillosa, pero también debo decir que no siempre es la mejor opción para todo el mundo. Entre los meses de noviembre y marzo el país se transforma completamente: los paisajes se cubren de nieve, algunas cascadas se petrifican y sus largas noches polares permiten ver la aurora boreal.
El invierno en Islandia permite también disfrutar de otras actividades de temporada, como visitar una cueva de hielo azul, caminar sobre glaciares o sumergirse en sus aguas termales mientras se disfruta de un paisaje fundido en nieve. Durante estas fechas las tarifas en los vehículos de alquiler y los alojamientos suelen ser mucho más bajas, aunque no esperes diferencia alguna respecto al verano en excursiones, actividades guiadas, tiendas o restaurantes.
A cambio, el invierno también tiene sus inconvenientes. Las jornadas son mucho más cortas, la climatología se vuelve aún más imprevisible y algunas carreteras, especialmente las secundarias y las de las Highlands↗, permanecen cerradas durante buena parte de la temporada. Esto obliga a reducir las distancias, acotar el itinerario y dejar margen ante un posible cambio de planes.
Posibilidad de ver auroras boreales: las noches largas ofrecen una oportunidad única para observarlas, aunque nunca sea una garantía total.
Paisajes nevados: ofrecen una perspectiva muy diferente de Islandia y su perfil más salvaje.
Actividades de invierno: es temporada de cuevas de hielo y excursiones sobre glaciares.
Menos aglomeraciones: al ser temporada permite disfrutar de Islandia evitando las multitudes.
Precios más bajos: antes y después de la Navidad puedes encontrar mejores tarifas en alojamientos y alquileres.
Pocas horas de luz: especialmente en diciembre y enero.
Climatología más extrema: temperaturas más bajas, viento y precipitaciones en forma de nieve.
Carreteras complicadas: la nieve, el hielo y el viento pueden dificultar la conducción y provocar cierres temporales.
Menos lugares accesibles: algunas carreteras secundarias y zonas del interior no se pueden visitar.
Necesidad de flexibilidad: puede que tengas que modificar una ruta o cancelar alguna actividad por el tiempo.
Menos margen para improvisar: es importante planificar los desplazamientos y evitar recorridos demasiado ambiciosos.
Si quieres recorrer muchos lugares y hacer rutas largas:
Probablemente el verano o los meses de transición sean más adecuados. Dispondrás de muchas más horas de luz, mejores condiciones generales para conducir y mayor acceso a diferentes regiones del país.
Si tu prioridad son las auroras boreales y los paisajes nevados:
El invierno es una buena elección. Tendrás noches largas y podrás combinar la búsqueda de auroras con actividades estacionales, como las excursiones a cuevas de hielo.
Si no quieres conducir:
También puedes viajar a Islandia en invierno. Reykjavik puede servirte como base para contratar excursiones organizadas a la Costa Sur, el Círculo Dorado o las cuevas de hielo, sin tener que preocuparte por conducir sobre nieve o hielo.
Si quieres recorrer Islandia en camper o autocaravana:
Es posible, pero requiere más planificación. Tendrás que elegir un vehículo adecuado para las condiciones invernales, comprobar qué campings permanecen abiertos y estar preparado para cambiar de planes si el tiempo empeora.
CUÁNDO VIAJAR A ISLANDIA EN INVIERNO: DE NOVIEMBRE A MARZO
Noviembre es un mes de transición en Islandia. Las primeras nevadas ya pueden aparecer, especialmente en el norte y las zonas de montaña, aunque en buena parte de la costa la nieve no suele permanecer mucho tiempo en el suelo y puede desaparecer con las lluvias o las subidas de temperatura.
En cambio, todavía dispondrás de más horas de luz que en diciembre y enero, lo que permite organizar jornadas de visitas algo más largas y recorrer mayores distancias.
Diciembre y enero son los meses con menos horas de luz en Islandia y, por tanto, los que más condicionarán tu viaje. Alrededor del solsticio de invierno, el 21 de diciembre, Reykjavik↗ apenas recibe unas cuatro horas de luz solar. Aunque los días empiezan a alargarse después de Navidad, la mejoría es progresiva y enero sigue siendo un mes con jornadas bastante cortas.
En estas fechas no podrás organizar jornadas demasiado largas. Lo más práctico es concentrar las visitas entre media mañana y primera hora de la tarde, seleccionar unos pocos lugares cercanos entre sí y evitar los desplazamientos largos cuando ya está anocheciendo. Por ejemplo, si recorres la Costa Sur, es preferible dedicar una jornada a las cascadas de Seljalandsfoss y Skógafoss y otra a la zona de Vík y sus alrededores, en lugar de intentar visitar todo en un mismo día. También conviene reservar cierto margen por si la nieve, el viento o el estado de las carreteras obligan a modificar los planes.
¿Y qué ocurre con las auroras boreales?
La mayor duración de la noche ofrece más horas potenciales para intentar observarlas, pero eso no significa que tengas garantizado verlas. Necesitas que haya actividad solar, cielos despejados y poca contaminación lumínica.
¿Cuándo llegan las primeras nevadas y encontrarás Islandia cubierta de blanco?
Las primeras nevadas pueden aparecer bastante antes de diciembre. En las zonas del norte y en las áreas de mayor altitud es habitual que nieve ya en septiembre u octubre, mientras que en Reykjavik y en buena parte de la costa sur las primeras nevadas suelen llegar durante el otoño. Sin embargo, hay una diferencia importante entre que nieve y que el paisaje permanezca cubierto de blanco. Por eso, viajar en diciembre no garantiza encontrar paisajes completamente nevados.
Febrero y marzo son posiblemente los meses más interesantes para viajar a Islandia en invierno, ya que permiten combinar paisajes nevados y actividades propias de esta temporada con jornadas de luz cada vez más largas. A medida que avanza febrero, los días empiezan a ganar minutos rápidamente y tendrás más margen para organizar visitas, hacer paradas durante los desplazamientos y recorrer distancias algo mayores.
En marzo esta diferencia se nota todavía más. A mediados de mes, Reykjavik↗ cuenta con aproximadamente 11 horas y media de luz, frente a las poco más de 4 horas que encontramos en diciembre. Esto facilita organizar rutas por la Costa Sur↗, recorrer parte de la Ring Road y dedicar más tiempo a conocer diferentes lugares sin tener que concentrar todas las visitas en unas pocas horas.
Sin embargo, no debes confundir más horas de luz con la llegada de la primavera. Marzo sigue siendo un mes plenamente invernal en cuanto a las condiciones de conducción. Puedes encontrar carreteras cubiertas de nieve o hielo, fuertes rachas de viento y episodios de mal tiempo que provoquen cierres o alertas meteorológicas. Además, las nevadas todavía son habituales, especialmente en el norte↗ y las zonas de montaña.
¿Y qué ocurre con las auroras en marzo?
Aunque las noches empiezan a acortarse, marzo sigue siendo uno de los meses adecuados para intentar ver auroras boreales en Islandia. La temporada se prolonga aproximadamente desde septiembre hasta finales de abril, por lo que todavía tendrás bastantes oportunidades para observarlas. Además, alrededor del equinoccio de primavera, que tiene lugar sobre el 20 de marzo, suele registrarse una mayor actividad geomagnética, algo que puede favorecer su aparición
| Fecha | Lugar | Amanecer / Atardecer | Horas de sol | Consecuencias para la ruta | Principal limitación | Recomendado para: |
|---|---|---|---|---|---|---|
| 15 Noviembre | Reykjavik | 09:56 / 16:30 | 6h 34 min | Visitas y desplazamientos moderados | Pocas horas deluz y clima cambiante | Quien busca auroras sin renunciar a recorrer parte de la isla |
| 15 Diciembre | Reykjavik | 11:16 / 15:30 | 4h 14 min | Limitar desplazamientos y elegir una zona muy concreta | Jornadas muy cortas, especialmente en fechas cercanas al solsticio | Quien prioriza auroras y lugares muy concretos (Reykjavik, Círculo Dorado) |
| 15 Enero | Reykjavik | 10:56 / 16:17 | 5h 21 min | Limitar desplazamientos y elegir una zona muy concreta | Pocas horas de luz y bajas temperaturas | Quien busque una experiencial completamente invernal |
| 15 Febrero | Reykjavik | 09:25 / 17:59 | 8h 34 min | Visitas más completas y desplazamitnso más largos | Nieve, hilo y viento frecuente | Quien quiera combinar auroras, paisaje invernal y rutas medias |
| 15 Marzo | Reykjavik | 07:48 / 19:26 | 11 h 38 min | Permite rutas al rededor de la Ring road | Condiciones invernales aún palpables | Quien quiera combinar rutas largas con paisaje aún invernal |
EL CLIMA Y LAS HORAS DE LUZ: CÓMO AFECTAN A TU VIAJE
El invierno islandés no se caracteriza tanto por temperaturas extremadamente bajas, y sí por la combinación de frío, viento y precipitaciones. Para que tengas una referencia, la temperatura media en Reykjavik entre noviembre y marzo fluctúa entre los 0ºC y los -2ºC.
A estas temperaturas hay que añadir las frecuentes lluvias, nevadas y fuertes rachas de viento. De hecho, el viento y el hielo pueden resultar mucho más determinantes para conducir que la propia temperatura. Antes de cada desplazamiento consulta la previsión meteorológica en Vedur.is↗ y el estado de las carreteras en Umferdin.is↗.
Cuando viajes a Islandia en invierno, especialmente en diciembre y enero, tendrás que organizar las visitas alrededor de las horas de luz. La clave es aprovechar las horas centrales del día, evitar desplazamientos demasiado largos y no intentar visitar demasiados lugares en una misma jornada.
Una buena estrategia es preparar la ruta la tarde anterior y organizar las paradas tomando como referencia el amanecer y el atardecer, en lugar de establecer horarios fijos.
QUÉ VER EN ISLANDIA EN INVIERNO
Reykjavik↗ y el Círculo Dorado↗ son dos de las zonas más accesibles para comenzar un viaje a Islandia en invierno. Debido a su mayor oferta, la capital es una buena base para alojarse, conocer la ciudad y organizar excursiones, mientras que el Círculo Dorado permite descubrir algunos de los paisajes naturales más conocidos del país sin alejarse demasiado. El recorrido por el Círculo Dorado incluye tres paradas principales:
- Þingvellir↗: parque nacional donde podrás contemplar los paisajes de la separación de las placas tectónicas y recorrer sus senderos, que pueden estar nevados o helados.
- Geysir↗: zona geotérmica donde se encuentra Strokkur, un géiser que entra en erupción cada pocos minutos.
- Gullfoss↗: una espectacular cascada que adquiere un aspecto diferente durante el invierno, con hielo y nieve alrededor de sus saltos de agua.
Además de estas tres paradas principales existen otras alternativas, como el cráter Kerið o la cascada de Brúarfoss, que también puedes llevar a cabo. Es posible recorrer en invierno el Círculo Dorado completo en un día desde la capital, aunque en diciembre y enero conviene salir temprano y no ajustar demasiado los tiempos. Si no quieres conducir sobre nieve o hielo, también encontrarás excursiones organizadas↗ desde la capital.

Reykjavik en invierno

Geysir en invierno

Gullfoss en invierno

Þingvellir en invierno
La Costa Sur↗ es una de las zonas que no deberían faltar en un viaje a Islandia en invierno. A lo largo de la Ring Road encontrarás cascadas, playas de arena negra, montañas y pequeños pueblos que ofrecen algunos de los paisajes más característicos del país. Además, buena parte de sus principales atractivos se encuentran relativamente cerca de la carretera principal, por lo que puedes organizar una ruta con varias paradas sin necesidad de realizar grandes desvíos.
- Seljalandsfoss: una de las cascadas más conocidas de Islandia, rodeada de paredes rocosas que en invierno pueden presentar formaciones de hielo. El sendero que permite pasar por detrás de la cascada puede estar cerrado o resultar peligroso por el hielo.
- Skógafoss↗: la cascada más famosa de Islandia. Durante los meses fríos, puede aparecer parcialmente rodeada de nieve y hielo. Ten especial cuidado en las escaleras y los caminos próximos al agua.
- Vík y sus famosas playas de arena negra↗: Vík í Mýrdal: pequeño pueblo que constituye una buena parada para descansar, comer o repostar antes de continuar hacia el este. La aldea es famosa por albergar las playas más famosas de Islandia: Reynisfjara y Kirkjufjara, así como la formación rocosa de Dyrhólaey. Hay que tener presente la peligrosidad de estas playas, especialmente en invierno. Sus olas traicioneras pueden alcanzar la orilla sin previo aviso y arrastrar a quienes se acercan demasiado. Mantente siempre alejado del agua, respeta las barreras y las señales de seguridad y nunca des la espalda al mar.
En invierno puedes recorrer estos lugares en una misma jornada desde Reykjavik, aunque es importante tener en cuenta las pocas horas de luz y las condiciones de la carretera. Si quieres continuar hacia el este, mi recomendación es hacer noche en Vík o sus alrededores en lugar de intentar abarcar demasiados kilómetros en un solo día.

Skógafoss en invierno

Seljalandsfoss en invierno

Playa de Reynisfjara en invierno

Kirkjufjara y Dyrhólaey en invierno
La costa sureste de Islandia y la falda sur del Vatnajökull↗ concentran algunos de los paisajes glaciares más espectaculares del país. Sin embargo, llegar hasta esta zona supone recorrer bastantes kilómetros desde Reykjavik, por lo que no es una ruta que recomendaría incluir en cualquier viaje corto de invierno. Si dispones de varios días, lo ideal es dedicar al menos una o dos noches a recorrer este tramo de la Ring Road, haciendo base en los alrededores de Kirkjubæjarklaustur, Skaftafell o Höfn.
- Fjaðrárgljúfur: un espectacular cañón de paredes cubiertas de vegetación y formas sinuosas. Cuenta con varios miradores y un sendero junto al borde desde el que contemplar el desfiladero.
- Skaftafell: una de las principales áreas de visita del Parque Nacional Vatnajökull. Desde aquí puedes acercarte a miradores del glaciar Skaftafellsjökull o realizar alguna de las rutas señalizadas, siempre teniendo en cuenta el estado de los senderos y las horas de luz.
- Jökulsárlón: una laguna glaciar donde enormes bloques de hielo flotan antes de llegar al océano. Desde sus orillas puedes contemplar el paisaje sin necesidad de realizar ninguna excursión.
- Diamond Beach: playa de arena negra situada junto a Jökulsárlón, donde los fragmentos de hielo procedentes de la laguna llegan hasta la costa. Su aspecto cambia constantemente y depende de la cantidad de hielo y de las condiciones del mar.
RUTAS POR ISLANDIA EN 5, 7 Y 10 DÍAS
Itinerario recomendable si se dispone de 5 días completos, sin incluir los días de llegada y salida. Si no se dispone al completo de los cinco días no recomiendo llegar hasta Höfn, y valorar si conviene hacerlo hasta Jökulsárlón.
- Día 1: Círculo Dorado (noche en Reykjavik / Selfoss)
- Día 2: Costar Sur visitando las cascadas de Seljalandsfoss, Skógafoss y las playas de Vík (noche en Vík)
- Día 3: Costa Sureste visitando Skaftafell, Jökulsárlón, Diamond Beach y Stokksness (noche en Föfn).
- Día 4: Regreso hacia Reykjavik con posibilidad de paradas alternativas (Seljavallalaug, Reykjadalur, Secret Lagoon).
- Día 5: Reykjavik con posibilidad de incluir Blue Lagoon.
- Día 1: Península de Snæfellsnes (noche en Snæfellsnes)
- Día 2: Círculo Dorado (noche en Reykjavik / Selfoss)
- Día 3: Costar Sur visitando las cascadas de Seljalandsfoss, Skógafoss y las playas de Vík (noche en Vík)
- Día 4: Costa Sureste visitando Skaftafell, Jökulsárlón, Diamond Beach y Stokksness (noche en Föfn).
- Día 5: Regreso hacia el oeste con posibilidad de paradas alternativas (Seljavallalaug, Reykjadalur, Secret Lagoon).
- Día 6: Reykjavik con posibilidad de incluir Blue Lagoon.
- Día 7:
DÍA 1: CÍRCULO DORADO
DÍA 1: COSTA SUROESTE
- Itinerario recomendado DIC/ENE: Þingvellir, Geysir y Gullfoss.
- Itinerario recomendado FEB/MAR: Þingvellir, Brúarfoss, Kerið, Geysir y Gullfoss.
- Noche orientativa: Reykjavik y entorno, por ejemplo Selfoss.
Noche: Reykjavik / Selfoss
- Día 2: Costar Sur visitando las cascadas de Seljalandsfoss, Skógafoss y las playas de Vík (noche en Vík)
- Día 3: Costa Sureste visitando Skaftafell, Jökulsárlón, Diamond Beach y Stokksness (noche en Föfn).
FAQ´s CONSEJOS Y PREGUNTAS FRECUENTES PARA VISITAR GULLFOSS

ITINERARIOS PARA VISITAR ISLANDIA
Si estás planificando el itinerario de tu próximo viaje a Islandia, a continuación encontrarás diferentes rutas cuidadosamente diseñadas para recorrer el país según el número de días de los que dispongas. Explora propuestas adaptadas a distintos tipos de viaje, desde escapadas cortas hasta rutas más completas, pensadas para ayudarte a aprovechar al máximo cada jornada.








